


La Casa Blanca aclara que el "presidente Trump busca reformar la ONU, no abandonarla"
Lisbeth Pineros
La portavoz del Departamento de Estado, Natalia Molano, la Administración de Donald Trump no busca retirar a Estados Unidos de las Naciones Unidas, sino más bien "darle un empujón" al organismo.
El estilo "no convencional" del presidente, que arremetió contra la ineficacia de la ONU y se quejó de supuestas fallas técnicas, fue calificado por Molano como un "discurso refrescante" que comunicó "verdades que todos sabían o necesitaban escuchar".
En cuanto al conflicto de Medio Oriente, la Administración de Trump se opone firmemente al reciente reconocimiento del Estado palestino por parte de varios países. Molano calificó estos gestos de "palabras vacías" que no traen resultados tangibles y que, en esencia, "recompensan" a Hamás. La posición de Washington es clara: la verdadera paz y un futuro próspero para Palestina solo serán posibles una vez que todos los rehenes sean liberados, se garantice la seguridad de Israel y la amenaza de Hamás sea eliminada.
La portavoz enfatizó que la política de Trump busca soluciones pragmáticas y orientadas a resultados, en lugar de actos diplomáticos simbólicos que, en su opinión, solo sirven como obstáculos para las negociaciones de alto el fuego. La Administración no ha descartado posibles represalias contra los países que han reconocido a Palestina, lo que subraya su enfoque de mano dura en la política exterior. Esta postura refleja una visión que prioriza la fuerza y la seguridad sobre los gestos que no contribuyen a la paz real en la región.






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